La Caja de Pandora
Cuando muera la muerte por Horacio Esber
Lo anticipamos hace unas semanas, La Caja no se responsabiliza por lo que viene, cuya autoría pertenece exclusivamente al firmante de este artículo. Podríamos decir que lo que antes era dejar volar la imaginación, ahora se transforma -para el autor- en dejar volar la probabilística (o estocástica) y aunque así sea, no deja de ser sospechoso... y más teniendo en cuenta las últimas noticias acerca de lo que puede pasar antes de que termine la década. Al finalizarlo van a encontrar una serie de links -sin señales previas- que les, las y los llevarán a textos y citas que se referencian en este ¿delirio?
A María del Carmen Esber, in memoriam
Este artículo nació de la siguiente pregunta: ¿Cómo sería una civilización después de que se muera la muerte?
Me sirvo un Glenfiddich con un solo hielo y pregunto al Chat GPT 5.5: ¿Cuál fue el primer registro del poema de Gilgamesh el inmortal? Responde, excediéndose como lo hace siempre: «Hace más de cuatro mil años, en una ciudad llamada Uruk, un rey legendario comprendió algo que seguimos sin aceptar del todo: iba a morir. Desde entonces, la historia de Gilgamesh no ha dejado de reescribirse. No porque haya encontrado la inmortalidad, sino porque formuló por primera vez una pregunta que aún nos persigue: ¿qué queda de nosotros cuando morimos?
Versión sumeria: la búsqueda de la fama para sobrevivir a la muerte; versión babilónica: la aceptación de la mortalidad como condición humana».
Y avanzo hacia las siguientes inquietudes: ¿Cuál fue el origen de la fuente de la eterna juventud? No responde exactamente lo que pregunto, porque elige la versión más difundida, la de Alejandro el Magno.
Como nunca antes, después de navegar la web por un rato largo, reconozco que no tuve la oportunidad, como ahora, de recorrer un tema con una o varias líneas del tiempo (a pedido) tan expandida que elijo sintetizar:
»»»los y las diosas reservaron la inmortalidad para sí; »»» las personas están destinadas a morir; »»» la única permanencia posible es la obra realizada y la memoria dejada a otros »»» Gilgamesh pregunta si puede escapar de la muerte »»» Alejandro busca el agua que le permita hacerlo »»» los y las alquimistas buscan el elixir de la vida eterna »»» la literatura inventa al Golem, Frankenstein, Dorian Grey… »»» los y las médicas buscan rejuvenecer el cuerpo »»» los y las biólogas intentan reprogramar las células »»» las y los ingenieros construyen inteligencias artificiales »»» …
Shinya Yamanaka (Nobel 2012), hacia 2020 demostró que era posible inducir células adultas a regresar a un estado similar al embrionario. Pero «atenti el ojo que el Cristo no es de lata» como repetía «el pelado», padre de Anselmo, Mario, Alicia y María; antes de don Shinya, un tal Charles-Édouard Brown-Séquard, neurólogo del siglo XIX, ya decía que lo había conseguido mediante experimentos en cobayos y perros; el franchute afirmaba haber recuperado el vigor juvenil -en los bichos, se entiende- mediante una técnica denominada organoterapia y su tesis fue causa de las burlas de sus contemporáneos.
La cuestión es que más adelante se demostró que las intuiciones de don Charles-Édouard tan erradas no estaban. Especialmente si las células adultas pueden ser reprogramadas como también lo demostraron un grupo de científicos liderados por un tal Yuancheng Lu que, a partir de la reprogramación epigenética en animales no humanos, convencieron a una célula viejita de que recordara quién era cuando era joven.
Por primera vez, la prolongación de la juventud dejó de buscarse en la magia, la religión o el arte en cualquiera de sus formas (juglares, cine, musicales, teatro, plástica, etc.) y pasó a formularse como un desafío científico.
Por ahora, la discusión está centrada en si la expectativa de vida va más allá de los cien, ciento cincuenta años, lo cual debilita a la muerte hasta ponerla como una barba al rape. Así, el «Diario de la guerra del cerdo» de Bioy Casares, dejaría de ser una metáfora literaria ya que el ciclo humano (nacer, crecer, ocupar espacio social, envejecer, desocupar espacio social, morir) se volvería más político que inevitable. ¿Entonces? Roto el ciclo, ¿con qué símbolos vamos a entender y sostener nuestro día a día, si los cuerpos pueden rejuvenecerse, las capacidades cognitivas se conservan y se mantienen las habilidades productivas?
Y de nuevo: «Acá está el huevo y no lo pise», como dice el Quique Pesoa, preguntémonos a partir de las afirmaciones de Deyra Unutmaz… en algunos años, ¿qué sociedad, comunidad o abadía social nos espera? O sea: ¿cómo sería una civilización después de que se muera la muerte, aunque solo sea para algunos? Porque jamás la humanidad tuvo que negociar seriamente entre lo mortal y lo inmortal, porque el confín era la muerte y allí no había negociación posible. ¿Ahora, en las puertas de que la ciencia nos habilite a ello… qué?
El día después es lo que interesa. Por primera vez, creo, la humanidad traspasará la frontera hasta ahora inexpugnable.
¿Entonces?
¿Cambia todo?, ¿cambia la moral, cambia la ética, la estética, cambian las creencias, cambia la organización de las sociedades, cambia el objeto de la revolución, cambiará el ethos y la cosmovisión humana?
¿Si lo único que igualaba a la humanidad "era" la parca y después de que se muera la muerte ya ni eso?
Nietzsche y su dios fallecido, no pudo imaginar a la muerte muerta.
Y si ese dios nietzscheano fallecido, obligó a revisar toda una «genealogía de la moral», imaginate lo que puede la muerte muerta.
Me pregunto: ¿No será que la defunción del dios nietzscheano fue el ensayo general para la muerte de la muerte? Porque si admitimos que el dios pluri religioso y poli pagano fue el gran organizador simbólico de Occidente y de Oriente, la muerte ha sido la gran organizadora antropológica de toda la especie humana.
¿Entonces?
El Chat GPT 5.5 dice: «Si la tecnología ya está aquí; la reversión parcial del envejecimiento ya es objeto de experimentación científica; si la inteligencia artificial forma parte de la vida cotidiana y no estamos frente a profecías sino frente a hechos. La pregunta deja de ser "¿ocurrirá?" y pasa a ser: ¿Qué haremos con ello?».
Puestos a imaginar, pues imaginemos:
Año 2035, Lionel Andrés Messi; Juan Román Riquelme; Cristiano Ronaldo; Neymar Junior; Luka Modrić y… los que quieras, se someten a terapias de rejuvenecimiento. Sus cuerpos: la piel, los músculos, los órganos vitales, las vísceras, los ojos, la energía y las destrezas retornan a sus 25 años, pero sus cabezas conservan lo aprendido: ¿te imaginás? ¿Qué les espera a Tomi Aranda, a Mastantuono, a algún pibito que tuvo un partido en primera en el brasileirao y un alemán que todavía no debutó, pero está en la mira de un grande de la Premier League Inglesa? ¿Y el coreano del sur que se sueña con la Roma?
Trasladá esa situación a todo: Imaginá a las y los científicos, las y los artistas, los y las Nobel, los y las escritoras, los y las periodistas (Mariano Grondona, según Google tiene 93 años), las y los jueces de las cortes (y de Comodoro Py), los líderes y las lideresas políticas (¡ay!, la Thatcher ya se murió, ¿no?), los y las empresarias (¿y Magnetto?) las y los directores de cine, las y los músicos y así…
¿qué pasa con la autoridad? ¿con la herencia? ¿con el trabajo? ¿con la democracia? ¿con el amor? ¿con la biografía? ¿qué pasará con los siglos de experiencia acumulados en la memoria? Pregunta el consabido Chat GPT 5.5
Ahora pensá en vos misma o en vos mismo: ¿Conocés la canción de Sabina?: La del pirata cojo. Bueno, figurate a lo que podrías volver, a lo que podrías retomar y que dejaste a mitad de camino, lo que podrías intentar y que no te animaste, lo que podrías vivir y que no estaba en el catálogo de tu prosapia de origen.
Imaginate:
a) tu cuerpo que no desnuda tu edad;
b) tu cabeza de 120 años compartiendo un café con una persona de 31 posta;
c) tu hija o tu hijo a los 25: el espejo exacto de cómo te ves ahora, ahora no ayer. ¿Y tus nietos, tus nietas?
d) ¿quién es quién?
e) ¿cuándo empezás a aburrirte?
f) ¿a qué rituales vas a adherir?;
g)¿qué elegirías -si pudieras- guardar y qué no en tu memoria de 199 años?
h) ¿cuántas familias construirás?;
i) ¿cuántos amores?;
j)¿identidades?;
k)¿cuál será la forma del duelo?;
g) ¿seguimos?
Imaginate -junto al Chat GPT 5.5-: «¿qué ocurre con una civilización cuando la muerte deja de ser su frontera simbólica?».
Esto que leíste, por favor relativízalo que yo no soy capaz de hacerlo: La radicalidad de lo que viene, creo, no se vio jamás de los jamases.
Antes de terminar te dejo una curiosidad, como decían Charly y Nito en el Adiós Sui Géneris del 75´ «nada que ver con nada»: el terror, el rechazo, la frenética búsqueda de antídotos a las “pantallas”, a la IA y todos sus alrededores, quizá no pertenezca al futuro sino a quienes fuimos educados bajo otro régimen simbólico; tal vez sea un tema que solo nos ocupa a nosotres… ¿a los, las y les adolescentes de 2026 también? Pienso que nuestro mundo (el de los adultos y las adultas) es el que se evapora, el de elles está naciendo y nace junto a elles.
Una pregunta al final: ¿Y si la muerte se muere solo para unos pocos, pero todos lo saben?
Materiales de trabajo:
https://etcsl.orinst.ox.ac.uk/section1/tr1815.htm
https://www.soas.ac.uk/research/epic-gilgamesh-ancient-poem-modern-inspiration
https://www.britishmuseum.org/collection/search?keyword=YCA66653
https://www.nobelprize.org/i-can-see-any-failure-as-a-chance/
https://www.nature.com/articles/s41586-020-2975-4
https://www.hsci.harvard.edu/news/reversing-aging-eye
«El trabajo del equipo, publicado en la revista Nature, es la primera demostración de que podría ser posible reprogramar de forma segura tejidos complejos, como las células nerviosas del ojo, para que recuperen una edad más temprana. Los investigadores también lograron revertir la pérdida de visión en animales con una afección que imita el glaucoma humano, una de las principales causas de ceguera en todo el mundo. Este logro representa el primer intento exitoso de revertir la pérdida de visión inducida por el glaucoma, en lugar de simplemente frenar su progresión.
Si se replica en estudios posteriores, este enfoque podría allanar el camino para terapias que promuevan la reparación de tejidos en diversos órganos y reviertan las enfermedades relacionadas con la edad en los seres humanos».
https://journals.publishing.umich.edu/ergo/article/id/1145/?utm_source=chatgpt.com
Sinopsis "googliana" de «Diario de la guerra del cerdo» de Bioy Casares: novela distópica de Adolfo Bioy Casares, publicada en 1969. La historia narra en clave semi fantástica un conflicto intergeneracional en el barrio de Palermo: de manera violenta, grupos de jóvenes comienzan a perseguir, atacar y asesinar a los ancianos (a quienes despectivamente llaman "cerdos").
Deyra Unutmaz, en «El Otro de Borges será posible»:
Ver Deyra Unutmaz, acá: https://www.literariapandora.com.ar/la-caja-de-pandora/el-otro-de-borges-sera-posible.htm
«La del pirata cojo», de Joaquín Sabina: https://open.spotify.com/intl-es/track/5YcnJNBgUcYkPyINuUb2Zb?si=1f06977fce284833
