Música
A principios de este siglo Andrés Calamaro se encerró con un par de músicos amigos a componer y grabar canciones de forma maratónica. Según Cuino Scornik, copiloto de Andrés en este verdadero viaje al fin de la noche, llegaron a grabar alrededor de 400 canciones. Luego de un proceso de depuración, salió esta maravilla, un disco quíntuple de 104 canciones. En el disco hay auténticas joyas como Horizontes, Lo que no existe más, Lorena, Presos de nuestra libertad, Gaviotas.... pero lo que recomiendo es la experiencia de escuchar todo el disco de corrido. Me parece que esa es la mejor forma de conectarse con la potencia de esta hermosa desmesura. El Salmón se gestó en meses desenfrenados de grabaciones en distintas locaciones. Fue una apuesta existencial en la que Calamaro se entregó de lleno a su amor/obsesión por componer canciones, preso de una fiebre creadora siempre al borde del incendio, como si respondiera afirmativamente a estos versos de Bukowski: A no ser que salga de tu alma/ como un cohete/ a no ser que quedarte quieto/ pudiera llevarte a la locura/ al suicidio o al asesinato/ no lo hagas/ A no ser que el sol dentro de ti/esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Marín Espinosa nació en 1980, en la Ciudad de Buenos Aires. Lector desde pequeño. En 2008 publicó su primer libro de forma independiente. Asistió a talleres de escritura de Enrique Symns, Juan Mendoza, Pablo Ramos y Fabián Casas. En 2014 obtuvo la primera mención del concurso de poesía organizado por Ediciones El Escriba. En 2015 ganó el concurso de poesía de la revista literaria Los Inútiles. En 2018 participó en la organización del ciclo/taller literario “Las Sobras versus Las Obras”. Actualmente forma parte de la organización del ciclo de lectura y escritura “Cerca de la Devolución” (IG: cercadeladevolucion), cuyo eje es la interacción múltiple entre escritores, textos y lectores.
IG: espifania22
